domingo 28 de junio de 2009

La Secretaría de Cultura

En hora buena para la nueva titular de la Secretaría de Cultura

Releyendo algunos aspectos de "Cuscatlán Típico" de doña María de Barata encuentro pasajes interesantes en donde se alza la voz para crear y fortalecer la salvadoreñidad. Sin duda alguna, este es quizás el reto más grande para una institución oficial dedicada a la "cultura". NO comparto la visión folklorista de Doña María de Barata pero, sí creo que bede estimularse el interés por lo nacional, en las distintas áreas; principalmente en cuanto al español salvadoreño y las lenguas indígenas, que son las áreas que trabajo. Claro que en las demás ramas de la cultura se tienen que estimular también. Es alarmante que en el país sólo en la Universidad de El Salvador exista la carrera de Letras y el estudiantado no pase de dos centenares. Algo pasa y no es bueno en una sociedad que no estudia sus producciones artíticas, ni a sus valores culturales, poetas y escritores.

2 comentarios:

Ricardo dijo...

No sólo en la Universidad de El Salvador existe la carrera de letras. universidades como la Universidad Pedagógica de El Salvador tiene en su oferta académica la licenciatura en Lenguaje y Literatura. Pienso que estudiar la lengua no es sólo responsabilidad de literatos sino de todo profesional que ha pasado por una buena academia. La redacción y ortografía son pésimas en estudiates de Media y de Básica. El docente de literatura no es el único obligado a revisar estos aspectos lingüísticos. A medida que leemos (he aquí la importancia del Enfoque Comunicativo del Lenguaje) escribimos bien y nos damos cuenta que todo esto es necesario simple y sencillamente para comunicarnos bien.
Saludos.

Raúl E. Azcúnaga López razcunaga@gmail.com dijo...

Me parecen tus comentarios Ricardo. Me alegra saber de la oferta de la carrera en la Universidad Pedagógica; el estudio de la lengua es básico en la formación de todo profesional para lograr competencias básicas de expresión oral y escrita. Ya del estudio como especialidad les corresponde a quienes se dedican al área, y más que a críticos literarios o escritores les corresponde a los lingüistas, aunque con la carencia de estudios lingüísticos en el país cualquier trabajo bien hecho es bien recibido.